Y corrió la sangre…

Previously en Desventuras…Pues creo que la guarida estaba por aquí…

Criatura y Cosa tenían sus particularidades y, como no, el alojamiento que escogieron no podía ser normal. Se pararon por todo el pasillo para leer los nombres de las habitaciones, pues el albergue bautizaba sus estancias con nombres de películas.

Acabaron entrando a oscuras en una habitación llamada Little Miss, con cinco literas...cuatro de ellas ocupadas por seres que se despertaron ante el escándalo de las recién llegadas. Estas, por no molestar (más), no encendieron la luz y se fueron comiendo cada objeto que encontraron a su paso.
Criatura lanzó su maleta bajo su litera asignada y subió a lo alto de su cama. Pero no se durmió al instante, pues el ser que ocupaba la litera contigua tenía varias cosas que mostrarle:
1º No sabía dormir sin saltar en la cama.
2º y no menos importante, parecía que un semental albergaba su cama, pues emitía ruiditos similares a orgasmos que a sus oídos llegaban.
Cosa, ante el espectáculo, optó por darse antes una ducha y, a ciegas, cogió los bártulos y escapó al baño.

Algo propio de Cosa es que, además de gafe, es torpe. Torpe a nivel superlativo, no torpe graciosa como en las películas, no, torpe en plan destrucción masiva de bienes y dignidad.
Y además lo sabía.
Así que cuándo Cosa vió la ducha con escalón incorporado mojado, vaticinó el desastre. Pero también es optimista por naturaleza, así que, con mucho cuidado, subió, se duchó y volvió a bajar a cámara lenta.
Ya se estaba felicitando y girándose para irse cuando, sin previo aviso, su pie izquierdo resbaló y se propulsó hacia delante, haciendo volar la chancla y dándole una soberana patada al lavabo.
Cosa maldijo en élfico al albergue, al baño, al escalón y al arquitecto de ese desastre y también a su pie, por metepatas.
Volvió cojeando hasta la habitación. No encendió la luz y se las arregló para golpear con el mismo pie su litera, la escalera y la pared. Todo en un minuto.
Su pie se declaró en huelga y Cosa tuvo que dormir con él destapado ya que su dedo gordo no soportaba el roce de la sabana.

Sorprendentemente, Criatura no se inmutó, a pesar de que Cosa había entrado como un elefante ciego en una cacharrería, tenía la increíble capacidad de no despertarse una vez cogido el sueño, ya hubiese incendios, terremotos o Cosa gimiendo de dolor a su lado...  O lo mismo si se enteró, pero a veces confunde realidad con sueño.
(Más adelante encontraremos su punto débil)

Apenas cuatro horas después, la alarma las despertó y Criatura casi se descalabra bajando de la litera para darse una ducha, pues Criatura, como ya hemos mencionado, es de la estatura de un hobbit, y entre peldaño y peldaño había un abismo que los separaba del suelo.  Aún así, tiene una agilidad envidiable y casi nunca le sucede nada.

Mientras, Cosa observaba su pie izquierdo.
Casi podía ver el calor que irradiaba su dedo gordo, hinchado, amoratado, ensangrentado y con la uña movida de su lugar. Un pequeño rastro de sangre recorría el suelo marcando su camino de anoche hasta las sabanas.
Cosa, resuelta, se puso una tirita, ignoró el dolor y se calzó.
Era el primer día en Edimburgo y la aventura continuaba…¿o no?

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