Persiguiendo a Harry Potter


Previously en Desventuras…Dos locas correteando en Dundee y en el primark.

Es difícil despertar a Criatura cuando ésta coge el sueño.
Mucho.
Pero tiene un punto débil: los portazos.
La noche antes había entrado al cuarto un grupo nuevo de seres.
Cosa ni las notó. Estaba tan agotada que le costó oír hasta el despertador, pero Criatura, una vez despierta, no pudo volver a conciliar el sueño, ya que no paraban de entrar y salir en manada, hablando en voz alta y golpeando la puerta a las 6 de la mañana.
Y le enrabietó aún más, porque ese día precisamente, tras el madrugón con Glamis, iban a salir algo más tarde.
A pesar de eso, no se le agrió el carácter y correteó feliz con Cosa.
Entraron en cada tienda interesante que encontraron, buscando un funko de Harry Potter para Criatura y echaron un vistazo a la Cafetería Spoon, pero sin llegar a entrar, ya que no quedaba nada de su pasado mágico.
Descubrieron un cementerio escondido (Cannon Gate) al que no pudieron resistirse (y donde milagrosamente a Criatura no le pasó nada extraño) y llegaron un rato después a Calton Hill.

La subida fue algo dura, pero el tiempo acompañó y las vistas de Edimburgo eran impagables. Ambas se quedaron embelesadas en lo alto de la colina y no fue precisamente por la falta de oxígeno.

Sin embargo, el buen tiempo no duró mucho y acabaron huyendo bajo la lluvia de la riada de estudiantes que de pronto rodearon los monumentos.
Vieron una estatua de Sherlock Holmes y dos gigantes de jirafa que Cosa corrió a abrazar, aunque solo llegaba a la pata. Cotillearon en el mercado artesanal de Royal Mile y, entonces, llegó la visita que ambas esperaban con ansias: Elephant House.

Criatura se puso hasta una camiseta en su honor y, aunque había bastante cola y tuvieron que esperar mucho, aguardaron con paciencia mientras se comían con los ojos lo que había en el mostrador.
La camarera, española, tomó nota, no sin antes avisar que aunque en la carta ponía “chocolate caliente” no era como lo entendían en España, era basicamente leche con cacao en polvo.
Mientras charlaban, con su mesa con vistas al cementerio, Criatura no paraba de mirar los condimentos.
Señaló un bote de contenido marrón.
-¿Qué será esto?
-No lo sé, pero tampoco lo pienso tocar. (saberse gafe hace que sea algo cauta)
-Pero…¿que será?
-Si tanto te intriga, pruebalo, igual es canela…
Criatura, que no teme a casi nada y se lanza al vacío sin pensar, abre el tarro, saca un poco y lame. Se le retuerce la cara enseguida.
-¡¡¡PIMIENTA!!!
Mientras Cosa se ríe a carcajadas, Criatura intenta no morir víctima de su curiosidad.
Menos mal que era un ser mítico y no un gato.

Continuará...

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