Buscando soluciones con calma y tranquilidad

Previously en Desventuras…Glamis, estatuas, sol y scoones.

Criatura y Cosa se subieron con mucha pena al autobús, Glamis había escalado rápidamente posiciones en sus corazoncitos y, a pesar de las tres horas y pico en tres autobuses distintos que las esperaba por delante, sentían que la visita había merecido mucho la pena.
Durante el trayecto, encontraron a varios alumnos de la escuela Hogwarts mimetizados como estudiantes del Colegio Morgan de Dundee. Los calaron por el colorido de sus uniformes y, al verse descubiertas, tuvieron que huir callejeando por las calles de la ciudad…Y ya que estaban, pues pasearon un rato antes de coger el bus de vuelta a Edimburgo, espantando a cuanto escocés que osaba acercarse a Criatura y su fabulosa cámara.
A pesar de la bota rota de Cosa, esta no se quejó (mucho) y correteó despreocupadamente con Criatura.

Una de las ventajas de ser Cosa es que encuentra soluciones a todo enseguida. Al principio pensó en ser Travelgyver y clavetear la suela con chinchetas, pero era consciente de que no duraría mucho.
Así que, ya en Edimburgo, y como Criatura necesitaba con urgencia complementos que abrigaran para así devolverle los guantes a Cosa, acabaron en el Primark.
Criatura se compró un gorro con pompón muy útil para localizarla entre la multitud, una bufanda y unos guantes, que al final no utilizó.
Cosa atrapó unas deportivas bastante apañadas un par de números más grande, las pagó, se sentó en mitad de la tienda y se las puso ahí mismo.
Tanto su dedo maltratado como ella dieron un suspiro de alivio.

Para completar el día, encargaron fish and chips y una pizza de jamón que comieron en el alojamiento, con el individuo de rizos a pocos metros de distancia.
Cosa aseguraba que hoy tenía muchos más rizos que la última vez, Criatura no levantó los ojos de su fish and chips, ya que no había comido casi nada en todo el día. Estaba en plena relación amorosa con ellos y no se dió cuenta de cuándo Cosa se levantó decidida y se dirigió inexorable hacia el individuo, que la observó avanzar entre nervioso y divertido.
Cosa llevaba días dirigiéndose a él como “ricitos sexys”, así que no esperaba asustarlo, de modo que abrió la boca y sin más, soltó:
-Soy andaluza, gaditana, para más inri. Eso significa que somos exagerados y no tenemos credibilidad ninguna. Si vuelvo a casa diciendo que he conocido en Edimburgo al español con más rizos de todo el mundo, nadie me va a creer, así que…¿me dejas que te haga una foto?
A Ricitos sexys le dió la risa, pero viendo que Cosa continuaba imperturbable a su lado, accedió, quizás al acordarse que era el mismo ser que lo amenazó el día de su llegada.
Con la foto cuidadosamente guardada, Cosa regresó a su mesa, ya tenía la prueba que necesitaba y continuó cenando sin más.

Continuará...

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