¿Qué ver? Primer día turístico en Edimburgo


El primer día en Edimburgo lo dedicamos a hacer una primera toma de contacto de la ciudad, conociendo la Old Town. 
En esta entrada os haremos el mismo recorrido que nosotras hicimos, poniéndoos en situación y haciéndoos visualizar las mismas calles, edificios y monumentos, con los cuales nosotras disfrutamos a cada paso.

Pero antes, pongamos en situación:

La antigua ciudad medieval de Edimburgo se originó en lo que hoy es la Old Town, es decir, la ciudad antigua. Esta ciudad medieval se articulaba en una calle larga que iba de este a oeste, la conocida Royal Mile que empezaba en Castle Hill, donde podemos ver el castillo de Edimburgo, y llegaba hasta Holyrood Palace.

 A partir de esta arteria principal se van desarrollando lo que son los close (calles estrechas o callejones), que se extienden a norte y sur de la Royal Mile. Aparte de estos callejones, en la Royal Mile se puede diferenciar cuatro calles principales Castle Hill, Lawnmarket, High Street y Canongate. 

Entre los siglos XVI y XVII la ciudad sufrió un problema de superpoblación y de salud pública. Hay que tener en cuenta que desde el principio la Old Town no eran solo los edificios que podemos vislumbrar desde la Royal Mile y es que por debajo del nivel del suelo hay toda una auténtica ciudad subterránea, que hoy en día se puede visitar. Es por este motivo que a partir del siglo XVIII se empezó a expandir la ciudad hacia el norte originando lo que hoy llamamos New Town.

A toda esta ciudad medieval, la Old town, también se le conocía como Rotten Fish porque al mirar su silueta sobre un mapa podíamos vislumbrar el contorno de un pez y debido a los desechos, la insalubridad y la superpoblación, la ciudad olía mal, de ahí el sobrenombre de Pez podrido.


Edimburgo es también conocida, de modo cariñoso, como Auld Reekie o vieja chimenea. Este mote le fue dado durante la época victoriana, cuando los combustibles más comunes eran el carbón y la madera y las miles de chimeneas de la ciudad expulsaban un humo denso que ennegrecía la ciudad. Aunque hoy en día el uso de las chimeneas está prohibido, es común ver en las cosas una de ellas y es algo que no pasa desapercibido.

Catedral de Saint Giles
Fachada principal de la Catedral de Saint Giles
La llaman catedral, pero en el sentido estricto de la palabra no lo es. Está dedicada a San  Gil, que es el patrón de Edimburgo y el santo de los leprosos y tullidos. Se le llaman High Kirk, es decir, Gran iglesia. Fue construida a partir del siglo XII y es uno de los edificios emblemáticos de la capital escocesa. Su elemento más característico es la cúpula con forma de corona real. Está considerada como la iglesia madre del presbiterianismo. Como ya hemos dicho, no tiene el título oficial de catedral, aunque sí que tuvo el título en el pasado.  La estructura actual data del siglo XIV y está considerado un edificio protegido. En el siglo XIX fue restaurada. Otro de los elementos más llamativos de esta Gran Iglesia son las vidrieras que adornan todo el edificio; merece solo la pena entrar para recrearte en ellas.
Horario: 9.00 a 17.00.
Entrada gratuita.
P.D Si alguien sabe el significado del taburete en un pedestal, por favor que nos lo diga, nos morimos de curiosidad.

Mercat Cross
Mercat Cross
Era un mercado marcado con una cruz, aunque esta no era tal. Los elementos que hacían esta función podrían variar desde un palo corto hasta un pilar clavado en el suelo, en este caso, la marca de la cruz del Mercat Cross de Edimburgo era un unicornio, símbolo oficial de Escocia.
Mástil Mercat Cross
Este lugar está en el centro de la ciudad, más concreto, en la parte trasera de la catedral de Saint Giles. Allí se llevaba a cabo los intercambios y el comercio que eran parte de la vida económica de la sociedad edimburguesa.
En su origen este lugar era el punto de encuentro entre los comerciantes, después pasó a ser el lugar donde se llevaban a cabo las proclamas o mensajes, o incluso, se llegaron a practicar ejecuciones. Hoy en día se sigue utilizando el Mercat Cross como lugar para proclamar mensajes cuando hay elecciones o cuando un nuevo rey o reina es proclamado en el trono del Reino Unido. 

Victoria Street

Esta es la calle más mágica de todo Edimburgo. ¡Sí! ¡Habéis leído bien! Es una calle que reconocerás al instante y es que aparte de ser las más mágica es la más colorida de todo Edimburgo.
Victoria Street
Un lado de la calle está estructurado en dos niveles diferentes. El nivel superior está ocupado por las terrazas de los restaurantes y puedes acceder a él por algún close de la Royal Mile. El nivel inferior está repleto de tiendas y algún que otro bar, a él también puedes acceder por la Royal Mile y también por George IV bridge.

Os hemos mencionado que es la calle más mágica de Edimburgo y es que J.K. Rowling diseñó el callejón Diagon pensando en esta calle tan espectacular.

Grassmarket
Castle Hill desde Grassmarket
Es una de las plazas de la Old Town. Puedes acceder a ella a través de Victoria Street o Cowgate Street. Desde ella puedes ver la monumental Castle Hill, la gran roca, con el castillo en lo alto. Esta plaza que está a los pies del castillo fue un lugar muy macabro en su orígenes y es que allí se llevaban a cabo las ejecuciones públicas, con linchamiento y disturbios. A pesar de estos episodios históricos en la actualidad la plaza es una aglomeración de restaurantes, bares, pub, tiendas… donde poder disfrutar de un día cualquiera.




Estatua del perrito Bobby
Estatua del Perrito Bobby 
Bobby, un perro de la raza Skye Terrier, fue el más fiel amigo de John Gray, un policía que murió de tuberculosis en 1858. Después de que su dueño muriera y fuera enterrado en el cementerio de Greyfriars, su fiel compañero Bobby no se movió de allí hasta que 14 años después el perrito murió. Durante esos 14 años que el perrito permaneció junto a la tumba, los habitantes de Edimburgo se encariñaron con él y le llevaban alimentos y le daban juego. Bobby se convirtió en un emblema de la ciudad y hoy en día se puede contemplar una estatua de él en la puerta del cementerio donde está enterrado. Los ciudadanos de Edimburgo compraron la parcela de terreno donde el fiel perro está enterrado, ya que dentro del cementerio de Greyfriars no se podían enterrar animales; así el fiel perro estaría junto a su amo por siempre. En el lugar donde está la tumba del perro con su lápida la gente deposita un palo para que el fantasma del perro juegue con él.

National Gallery of Scotland
Vieja friendo huevos de Velázquez
Esta galería de arte cuenta con la colección de obras más importante de toda Escocia. Lo único reseñable de este lugar es que vi mi primer Van Gogh y tienen una gran variedad de artistas como Tiziano, Botticelli, Monet, Zurbarán, Goya, El Greco y, uno de mis favoritos, La vieja friendo huevos de Velázquez.
Horario de 10 - 17h.
Entrada gratuita.



Monumento a Scott
Es una construcción de estilo gótico que se erigió en honor al escritor escocés Sir Walter Scott. El monumento lo podemos encontrar en Princes Street y posee un color ennegrecido que le aporta un carácter siniestro a la vez que interesante. En contraposición con el color del monumento, en la parte baja podemos contemplar una estatua de Sir Walter Scott, hecha de un mármol blanco reluciente.
El monumento está abierto al público y se puede subir a su parte alta mediante una escalera de caracol. Nosotros decidimos no entrar a dicho monumento por falta de tiempo y un poco de ganas, pero al parecer desde arriba hay unas vistas magníficas de la ciudad.
Horario de verano: 10.00 - 19.00
Horario de invierno: 9.00 - 18.00
Entrada: 5 Libras/Adulto

Princes Gardens
Estos son los jardines más famosos de Edimburgo, pero no siempre lo fueron, ni jardines ni famosos. Y es que los jardines del príncipe, en su origen, fue el conocido Nor’ Loch, es decir, lago del norte. Hablaremos más adelante sobre este famoso lago, pero lo que cabe mencionar de estos jardines son el verde tan intenso y el colorido casi de película que se puede encontrar allí. Las estatuas abrigan todo este bello paisaje y las gaviotas circulan sin ningún control. Justo en estos jardines podemos encontrar el monumento a Scott, del que hablaremos después.

Northbridge. El puente de los suicidios o puente de los muertos
 Edimburgo tiene dos puentes que cruzan la ciudad con mucha historia. En origen, fueron construidos para que fuera más fácil el transporte de mercancía por la ciudad. Después, fue alojamiento para las familias más pobres y lugar de tortura para las acusadas de brujería.  Estas bóvedas se pueden visitar si vas en un tour, y no es recomendable bajar solo.
El Northbridge es famoso por otra característica y es su mala fama.
Debido a la orología del lugar, el puente colapsó en varias ocasiones, matando a miles de personas hasta que decidieron derribarlo en el 1896 y construir un nuevo puente.
Tenían la esperanza de acabar así con su mala fama.
Pero, según dicen, para que el puente fuera reinaugurado con éxito, decidieron que la primera persona en cruzarlo fuera la mujer más anciana de la ciudad. La señora tenía cien años y falleció el día antes a la inauguración del nuevo puente. Las autoridades hicieron como si no pasara nada y maquillada y vestida, pasearon el cadáver en un carruaje por todo el puente.
Cabe mencionar que ningún escocés se tragó el cuento y hoy en día el Northbridge o puente de los muertos sigue teniendo la misma mala fama, debido a que es un lugar muy frecuentado por los suicidas.
Las autoridades ya han dado por perdida la buena fama del puente ya que da igual el tipo de barreras anti-suicidio que pongan, la gente sigue acudiendo allí y lo único que encontrarán será el teléfono de la esperanza cada ciertos tramos del puente y barreras de metacrilato. 

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