De autobús en autobús y socializando con gaviotas

Previously en Desventuras…Lluvia, un gato y muchos patos.

A las 4:30h de la madrugada sonó la alarma.
El día de hoy era muy emocionante y había servido de combustible para Cosa: tocaba ir a Glamis.
Durante la organización del viaje, Cosa se había mantenido inflexible en la visita, ya habían renunciado a Skye y se agarró con uñas y dientes a su castillo encantado.
Criatura, para contentarla, se dedicó de lleno a intentar llegar, aunque para ello hubiera que coger tres autobuses y madrugar una barbaridad.
Así que se levantaron sin rechistar.

Criatura y Cosa ya eran expertas en vestirse en la penumbra sin molestar (demasiado) y a las 5h salían del alojamiento. Estaba oscuro, solitario, llovía y una leve niebla avisaba que era demasiado temprano para andar por la calle.
Por ver el lado positivo de estar calándose de nuevo, Criatura, que se mantenía esta vez pegada a Cosa, comentó:
-Pues no llueve tanto.
La ciudad se lo tomó como algo personal y cayó sobre ellas una gélida tromba de agua.
Corrieron hasta la estación de autobuses y una vez resguardadas dentro y habiendo entrado en calor, Cosa fue tajante:
-Esa frase queda prohibida para lo que queda de viaje.
-Si, señora.

Mientras Criatura reanimaba de nuevo a su pobre cámara, Cosa fue a preguntar por el autobús que las llevaría hasta Dundee...e hicieron falta tres empleados para localizar el andén. Los pobres también estaban dormidos y dejaron a Cosa desconcertada.

Pero el desconcierto dió paso a la incredulidad cuando subieron al bus: asientos de cuero impolutos, decoración en madera brillante y dos azafatos monísimos (aunque para desconsuelo de Cosa no eran pelirrojos) que explicaron el viaje y pasaron la hora y media del trayecto preguntando cómo estaban y ofreciendo dulces y bebidas calientes gratuitas...a dos locas que se mantuvieron como lapas pegadas a la ventanilla totalmente fascinadas por el paisaje.

Ya en Dundee, hora y media después, fueron hasta la siguiente estación perseguidas de cerca por una especie de gaviota que puso nerviosa a Criatura pero que Cosa quería adoptar. Lamentablemente, acabó quedandose en tierra, ya que el autobús que debía llevarlas hasta Forfar no admitía aves y ya llevaron hasta el límite de la paciencia al pobre conductor en un intento de comunicarse con él.

En Forfar el bus apareció puntual y las llevó directos y GRATUITAMENTE.
Atravesaron un bosque...un prado con vaquitas...una gran explanada y bajaron directamente frente a un imponente castillo.
Eran las 11h, un sol radiante había salido por fin, unas vacas con flequillo las observaban y ellas dos se habían quedado plantadas mirando embobadas la fachada.
Una enredadera rojiza cubría una parte.
A Cosa se le antojó una mancha de sangre fantasmal…
Criatura no se dió cuenta hasta que volvió a casa y revisó las fotos.
Pero tiene una explicación: la presencia del fantasma de Dama Gris ya la estaba afectando y fueron arrastradas por ella hasta el interior del castillo…

Continuará…

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